
Cuando La Viga sobresalió del resto de las montañas, nos dimos cuenta que el ascenso sería duro a pesar de ser solo caminata. Pero haber estado en éste lugar con una vista maravillosa y conviviendo con nuestros cuates de Torreón, bien vale la pena.

En ésta foto vemos a los dos alegres compadres, Armando Navarrete y Roberto Nahle, quienes ya hacía tiempo que no se veían y a pesar que el 80% del tiempo estubieron hablando de gasolineras, nos la pasamos muy bien. Roberto tiene un amplio historial en la escalada y escuchar sus historias te incita a seguir sus pasos.
(luis navarro)
0 Comments:
Post a Comment
<< Home